Constitución
El documento que define cómo funciona vuestra comunidad.
No existen dos comunidades iguales. Algunas colaboran por diversión. Otras utilizan los Favs como recompensa. Algunas los intercambian por dinero. Otras los convierten en puntos, privilegios, o simplemente en una forma de agradecer la ayuda recibida.
Por eso Do Favvi no impone un único modelo. Cada comunidad crea su propia Constitución.
La Constitución es el conjunto de reglas que define cómo funciona vuestra comunidad. Es el lugar donde decidís cómo queréis colaborar, cómo se consiguen los Favs y qué significan realmente para vosotros.
No es un documento legal. Es un acuerdo entre las personas que forman parte de la comunidad. Simple, transparente y siempre editable.
Así se vería la Constitución real de una comunidad dentro de Do Favvi — un sistema que gobierna la economía, no una lista de normas en un papel.
Desde la Constitución podéis decidir aspectos como:
Todo queda documentado para que cualquier miembro entienda cómo funciona la comunidad desde el primer día.
Las comunidades cambian. Las personas cambian. Y las reglas también.
La Constitución está pensada para evolucionar con vosotros. Podéis modificarla cuando queráis, adaptarla a nuevas necesidades o incluso cambiar completamente vuestra forma de colaborar.
Porque una buena comunidad no es la que nunca cambia. Es la que sabe adaptarse.
No hace falta empezar desde cero. Al crear una nueva comunidad podéis elegir un Playbook: una plantilla con reglas, recompensas y una economía ya configuradas.
Después podréis modificar cualquier aspecto hasta que la Constitución refleje exactamente cómo queréis organizar vuestra comunidad.
Los Playbooks son el punto de partida. La Constitución es lo que hace única a vuestra comunidad.
La Constitución convierte a Do Favvi en algo más que una aplicación para gestionar tareas. Es la herramienta que permite diseñar la forma en que una comunidad colabora, toma decisiones, reconoce el esfuerzo y construye su propia cultura.
Porque las mejores comunidades no funcionan por casualidad. Funcionan porque todos conocen las reglas y participan en ellas.
Nuestra filosofía